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Una visión que trasciende el aula 

El Instituto Ibero, parte de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, nació con la misión de ampliar el continuo educativo bajo el lema “La verdad nos hará libres” y su visión jesuita de formar personas “Soy con y para los demás”. La preparatoria cumplió 15 años recientemente, y la secundaria, con apenas dos años de existencia, busca consolidar un modelo educativo integral que acompañe a los estudiantes desde etapas tempranas hasta la universidad. 

Actualmente, la secundaria cuenta con seis grupos de primero y segundo grado, con entre 20 y 30 estudiantes por grupo en promedio, y proyecta llegar a nueve grupos en el próximo ciclo escolar. La preparatoria, por su parte, atiende entre 650 y 700 estudiantes por semestre. Este crecimiento implica retos importantes en inclusión, diversidad de aprendizaje y continuidad académica. 

“Le apostamos a formar personas que sean con y para las y los demás, que es parte de nuestro lema.” —Mariel Carpio Szymanski, Coordinadora Académica de Secundaria.

El desafío: inclusión, continuidad y estándares globales

Desde su origen, el Instituto Ibero se propuso ofrecer una experiencia educativa que fuera más que contenidos: un acompañamiento integral que prepare a los estudiantes para la vida. Sin embargo, la diversidad de contextos educativos y estilos de aprendizaje se convirtió en un desafío. Cada generación llegaba con antecedentes distintos, lo que hacía difícil garantizar una experiencia homogénea y personalizada.

“Uno de los mayores retos siempre ha sido estandarizar a los estudiantes que provienen de entornos educativos muy diferentes, lo cual es casi imposibles de diagnosticar.” afirmó Carpio.

La ubicación del campus, entre Ciudad de México y Estado de México, suma un factor de complejidad ya que está expuesto a bloqueos carreteros, riesgos ambientales y contingencias que obligaban a migrar temporalmente las clases a distancia de manera síncrona o asíncrona, por lo que la institución necesitaba una solución que asegurara continuidad académica sin perder calidad ni identidad pedagógica.

El instituto además, enfrenta un reto estratégico: El modelo educativo debe estar alineado con estándares internacionales como los de Bachillerato Internacional, lo que significa pasar de una evaluación centrada en números a una que refleje competencias, conocimientos, habilidades y actitudes.

La solución: un ecosistema que evoluciona con la institución

La respuesta fue clara: apostar por la tecnología como aliada estratégica. El Instituto Ibero decidió implementar D2L Brightspace como su sistema de gestión del aprendizaje (LMS), aprovechando la experiencia previa con su uso en la preparatoria, IBERO CDMX, IBERO OnLine, IBERO Tijuana y TUVCH. Esta decisión no fue casual: buscaban un ecosistema que garantizara continuidad institucional, flexibilidad pedagógica y capacidad para adaptarse a distintos niveles educativos.

“Brightspace es súper personalizable, pero eso implica acuerdos y formación docente para mantener armonía entre cursos.” —dijo Mariel Carpio sobre la plataforma.

El proceso comenzó con una planeación minuciosa. No se trataba de copiar el modelo y estructura de preparatoria, sino de diseñar un entorno pensado para secundaria. Gabriela Pérez, administradora de Brightspace y responsable de la Enseñanza y Aprendizaje mediado por Tecnologías (EAmeT), que es parte de la Coodinación de Innovación Educativa del instituto, lideró la creación de cursos maestros con elementos indispensables como contenido, buzón y centro de calificaciones. Esta estandarización permitió dar claridad a los estudiantes y, al mismo tiempo, conservar la libertad pedagógica de cada docente en cada una de las aulas virtuales creadas.

No damos aulas vacías, dijo Pérez. Creamos un curso maestro con requisitos mínimos y con un centro de calificaciones pre configurado y organizado, el cual, nuestros docentes usan en el 100% de los cursos ofertados
Gabriela Pérez Administradora de Brightspace y EAmeT

La capacitación docente fue otro pilar. Desde sesiones grupales hasta acompañamiento uno a uno, el equipo se aseguró de que cada profesor pudiera aprovechar las herramientas de Brightspace. El objetivo era claro: Que la tecnología no fuera una carga, sino un puente hacia experiencias de aprendizaje más ricas y colaborativas.

En este camino, el Instituto encontró en Resultados de aprendizaje una herramienta clave para cumplir su promesa institucional. Próximamente esta funcionalidad permitirá mapear estándares del Bachillerato Internacional y generar reportes cualitativos que expliquen el avance detrás de cada calificación, vinculando cada logro con competencias específicas.

Para la institución, esto significa dar un salto hacia una evaluación más transparente y formativa, alineada con su visión de excelencia académica. “Al desplegar resultados de aprendizaje podremos acompañar la calificación con evidencia cualitativa, algo que las familias y los estudiantes valoran muchísimo.” comentó Pérez.

Más allá del presente: IA y personalización

Con el tiempo, Brightspace se convirtió en mucho más que una plataforma. Fue la base para garantizar continuidad académica en contingencias y la puerta para integrar estándares internacionales. Con la estructura completa en Brightspace para secundaria y preparatoria, el Instituto Ibero se prepara para dar el siguiente paso. Buscar integrar Lumi, un asistente basado en inteligencia artificial que ayudará en la creación de contenidos y actividades, para llevar la experiencia a un nuevo nivel mediante la optimización de los procesos y el fortalecimiento del modelo educativo.

“Vamos hacia la incorporación de la inteligencia artificial dentro de nuestro LMS” dijo Pérez. “Lumi nos viene como anillo al dedo para apoyar a docentes en la creación no solo de actividades o cuestionarios, sino como una nueva forma de llevar a cabo la gestión académica.”

Un modelo que inspira

Hoy, Instituto Ibero no solo garantiza continuidad académica en cualquier circunstancia, sino que marca el camino hacia una educación más personalizada, transparente y conectada con estándares globales. Una historia que demuestra cómo la tecnología, bien integrada, puede potenciar la misión más importante: Formar personas para transformar el mundo.