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La Fundación Universitaria Salesiana, con sede en Bogotá, Colombia, forma parte de una red internacional de instituciones de educación superior inspiradas en el carisma de Don Bosco. Desde su origen, ha estado orientado a la formación integral de la persona, entendiendo la educación como un proceso que articula el desarrollo académico con las dimensiones humana, ética, social y ciudadana.

Como universidad joven, con ocho años de trayectoria, Salesiana asumió desde temprano un desafío particular: Construir una Universidad Digital sin renunciar a su identidad. Esta visión se materializa en su Plan de Desarrollo Institucional y en el modelo Intégrate, que sitúa al estudiante como protagonista de su aprendizaje y al educador como acompañante cercano del proceso formativo.

En la tradición salesiana, uno de los conceptos más significativos es el patio: un espacio de encuentro, confianza y construcción de comunidad. Al avanzar hacia escenarios digitales, la institución tuvo claro que ese espíritu no podía diluirse en la virtualidad. Así nació el concepto de Patio Digital Salesiano, entendido como la traducción consciente del patio tradicional al entorno digital: No un repositorio de contenidos, sino un ecosistema vivo de aprendizaje y acompañamiento.

En lo digital, las relaciones pueden deshumanizarse fácilmente. Para nosotros, el reto era cómo mantener el encuentro, la cercanía y el vínculo educativo en esos entornos
Óscar Motta Director de Tecnología, Fundación Universitaria Salesiana

En esta visión, la tecnología no es un fin en sí mismo, sino una decisión pedagógica e institucional, al servicio de una educación profundamente humana y coherente con la misión salesiana.

Cuando la virtualidad ya no era suficiente

Antes de implementar D2L Brightspace, Fundación Universitaria Salesiana enfrentaba un reto que iba mucho más allá de cambiar de plataforma. Durante la pandemia, herramientas como Google Classroom permitieron asegurar la continuidad académica, pero dejaron en evidencia una limitación estructural: resolvían la operación, pero no sostenían un modelo educativo institucional en el largo plazo.

Las asignaturas se organizaban alrededor de contenidos y entregables, pero era difícil construir rutas formativas claras, dar seguimiento real al progreso del estudiante o asegurar coherencia entre el perfil del graduado y la experiencia vivida en el aula virtual. Los estudiantes carecían de visibilidad sobre las competencias y resultados de aprendizaje que desarrollaban, mientras que los profesores enfrentaban una alta carga operativa y pocas herramientas para alinear evaluación, retroalimentación y acompañamiento.

A nivel institucional, la ausencia de trazabilidad hacía complejo demostrar, con evidencia, el cumplimiento de la promesa académica y los requerimientos normativos, justo cuando la universidad buscaba avanzar hacia modalidades híbridas y multimodales sin perder su identidad.

Necesitábamos una plataforma que nos permitiera demostrar, con evidencia, el cumplimiento de nuestra promesa académica.” señala Motta.

El reto no era migrar aulas virtuales, sino transformar entornos fragmentados en experiencias educativas coherentes, acompañadas y alineadas con el modelo institucional.

Construir el Patio Digital Salesiano con Brightspace

Para responder a este desafío, la Fundación Universitaria Salesiana tomó una decisión estratégica: más que solo adoptar una nueva plataforma, debía construir un ecosistema digital coherente con su visión de Universidad Digital. La elección de Brightspace respondió a esta necesidad.

Brightspace permitió articular pedagogía, currículo y tecnología en un solo entorno, alineando perfil del graduado, competencias, resultados de aprendizaje, actividades y evaluación. Cada asignatura dejó de ser un espacio aislado para convertirse en una expresión concreta de la promesa institucional.

A partir de esta estructura, la universidad diseñó rutas de aprendizaje claras y progresivas, visibles para estudiantes y docentes. La integración de resultados de aprendizaje y rúbricas facilitó una mayor coherencia pedagógica y redujo significativamente la carga administrativa para los profesores, permitiéndoles enfocar su tiempo en el acompañamiento formativo.

“Brightspace nos permitió liberar al profesor de la operación para enfocarlo en el acompañamiento.”, resume Motta.

El uso de agentes inteligentes permitió automatizar alertas tempranas y personalizar la comunicación, haciendo viable el seguimiento académico incluso en grupos numerosos. Las insignias digitales reforzaron la motivación y la finalización de módulos, mientras que H5P —como parte del portafolio de soluciones de D2L— permitió crear contenidos interactivos integrados de forma nativa en Brightspace. En particular, los videos con preguntas incrustadas incrementaron la participaciónde los estudiantes, fomentando una participación más activa y una mejor comprensión de los contenidos.

Todo el proceso se desarrolló de manera progresiva y humana, con pilotos, plantillas institucionales y un fuerte acompañamiento docente. Lejos de imponer una herramienta, la universidad trabajó en construir apropiación y confianza.

“Brightspace nos dio la tranquilidad operativa para centrarnos en lo misional: Formar personas y acompañar trayectorias”, agrega Motta.

Con el acompañamiento de D2L como aliado estratégico, el Patio Digital Salesiano pasó de ser una visión a una práctica cotidiana, convirtiendo la experiencia digital en una extensión natural del Proyecto Educativo Institucional.

Una transformación digital con sentido

Con esta base consolidada, Salesiana proyecta su siguiente etapa de transformación digital desde una convicción clara: El objetivo no es incorporar más tecnología, sino utilizarla mejor. La universidad avanza hacia un ecosistema integrado donde pedagogía, tecnología y analítica trabajen de forma articulada para potenciar la experiencia educativa.

En este camino, la personalización del aprendizaje, el fortalecimiento de la analítica académica y la incorporación de inteligencia artificial bajo un enfoque ético aparecen como habilitadores clave. La institución imagina una experiencia educativa flexible y multimodal, en la que los estudiantes puedan transitar entre escenarios presenciales, híbridos y virtuales sin perder coherencia ni sentido de pertenencia.

La experiencia de Salesiana reafirma aprendizajes fundamentales: La transformación digital comienza con claridad pedagógica, poniendo al estudiante en el centro es una decisión de diseño; y que la estandarización bien pensada libera tiempo para la innovación y el acompañamiento humano.

Desde esta perspectiva, la Fundación Universitaria Salesiana demuestra que es posible integrar innovación tecnológica con formación integral, ética y centrada en la persona, construyendo una educación digital que no solo funcione, sino que tenga sentido.