El desglose
“La mayoría de las veces, el profesorado se basa en sus propias impresiones anecdóticas”, afirmó la Dra. Zone. “Realmente no se basan en los datos de la plataforma”. Añadió que este enfoque específico suele implicar que los profesores interactúan con los alumnos basándose en lo que estos les cuentan, en lugar de identificar de forma proactiva quién necesita apoyo. “El profesorado hace lo mejor que puede”, continuó. “Pero a menudo actúan a ciegas”.
Catherine Shaw destacó que la intuición es una habilidad valiosa que se desarrolla gracias a la experiencia obtenida a lo largo de los años, especialmente en entornos presenciales. “[Los profesores] pueden darse cuenta de cuándo un estudiante parece no estar concentrado o cuando no se siente seguro con una respuesta”, afirmó. Pero también reconoció que este enfoque resulta más difícil de aplicar en clases más grandes o virtuales. Aquí es donde las herramientas digitales pueden servir de ayudar, respaldando y complementando parte de esa intuición humana.
La Dra. Ford instó a las instituciones a adoptar un enfoque más holístico y basado en datos. “Necesitamos que los administradores confíen menos en esa observación personal y se centren más en considerar al estudiante en su totalidad”, afirmó. Esto incluye el uso del análisis de sentimientos y los datos de participación para identificar a los estudiantes que enfrentan problemas de motivación o de salud mental, información que puede ayudar al profesorado a intervenir antes y con más eficacia.